Woman- Cooking-in-a Kitchen

La idea de que el trabajo doméstico es un trabajo, ahora parece común. Al fin y al cabo contratamos amas de casa, lavanderías, servicios de limpieza, reparto de comidas,… Pero no fue hasta principios del siglo XX que alguien se preocupó  por aplicar la ciencia a la cocina para optimizar la manera de cocinar y limpiar. Los resultados de esta investigación dan forma a la manera que tratamos las tareas del hogar hoy en día, creando una plantilla para la cocina que sigue conceptualmente sin cambios desde la década de los años 20.

Paradojicamente, la mujer encargada de hacer el estudio “No sabia cocinar”. Lillian Moller Gilbreth, psicóloga industrial e ingeniera, era la madre de 12 hijos. Ella y su esposo Frank b. Gilbreth, inventores de lo que se conoce como estudio de movimiento, fueron pioneros en el uso de cortometrajes para ver cómo las tareas eran hechas y descomponerlas en partes, para determinar como hacer los trabajos más rápido y con mayor facilidad. Muchas de las ideas las probaron sobre sus hijos, estableciendo por ejemplo “la mejor manera” para tomar un baño.

Mientras Frank estaba vivo, él y Lilian trabajaron para la industria, Ella escribió o co-escribió muchos de sus libros, pero a menudo no los firmaba, ya que era con Frank con quien los ejecutivos querían trabajar. Después de la muerte repentina de Frank en 1924, Lilian tuvo que rehacerse a si misma, pronto vio que la combinación de su experiencia profesional en el estudio de movimiento en la industria con su supuesta experiencia en el trabajo de la mujer le daría un nicho comercial.